Sobre mí
Mis comienzos
Saqué siempre buenas notas, pero lo hacía a base de horas sin dormir y cero método. Terminaba cada curso exhausto y, cuando llegó Bachillerato, seguía sin un plan claro.
De ade a traducción... y a las aulas
Entré en Administración y Dirección de Empresas casi por inercia y lo dejé al poco tiempo. En Traducción descubrí otra forma de aprender y, casi sin querer, empecé a ayudar a alumnos del colegio. Ahí encendí la luz: podía evitar que otros repitieran mis errores.
Educar con cabeza y corazón
Mi familia combina educación y negocios: docentes por un lado, emprendedores por otro. Yo soy esa mezcla: formar personas y gestionar un proyecto serio. Hoy disfruto
enseñando y construyendo un negocio responsable que no vende fórmulas mágicas: trabaja con constancia, estructura y seguimiento real.